I.
La Ordre Reaux Croix está consagrada al Camino de la Reintegración:
el conocimiento, la comprensión y la perpetuación del Único Misterio para aquellos que desean alcanzarlo, y son capaces de ello.
II.
La O.·.R.·.C.·. es una Orden Soberana, gobernada por un Gran Maestro.
III.
La O.·.R.·.C.·. perpetúa la antigua tradición occidental de misterios, oral, escrita y ritual, conocida como Martinismo.
IV.
La O.·.R.·.C.·. es una manifestación unida de la tradición martinista completa.
V.
El fundamento de la O.·.R.·.C.·. son las enseñanzas originales y las tradiciones iniciáticas de Martinez de Pasqually, Jean Baptiste Willermoz y Louis-Claude de Saint-Martin.
VI.
La O.·.R.·.C.·. perpetúa una tradición no dogmática de iluminación experimentada, y por ello no profesa ninguna confesión religiosa exclusiva.
VII.
La O.·.R.·.C.·. preservará, desarrollará y reactualizará esta tradición al ritmo de la época presente, y de todas las épocas por venir.
VIII.
La O.·.R.·.C.·. da la bienvenida a hombres y mujeres libres, de mente sana y buena voluntad, que llevan en su corazón el deseo de iluminación.
IX.
La O.·.R.·.C.·. solo hace avanzar a sus miembros a través de la comprensión personal de los misterios de sus grados, y de la capacidad de manifestar esta comprensión en la propia vida.
X.
La O.·.R.·.C.·. requiere un juramento de silencio respecto a sus enseñanzas, rituales y la identidad de sus miembros. No obstante, cada miembro es libre de dar a conocer su afiliación.
XI.
Cada miembro de la O.·.R.·.C.·. manifestará los frutos de su trabajo en el mundo; para el beneficio de todos y el cumplimiento de la Gran Obra.
XII.
La O.·.R.·.C.·. se establece y se mantiene mediante el esfuerzo voluntario, y siempre permanecerá como una organización no constituida jurídicamente.
Si la O.·.R.·.C.·. ya no sirve a los ideales de este Manifiesto, deberá ser disuelta.