Historia

Historia de la Tradición de la Orden Martinista

La tradición esotérica ha existido desde tiempos inmemoriales, y todas las religiones contienen un núcleo interno donde las cuestiones de tipo místico son reverenciadas como el verdadero espíritu de la vida religiosa. El misticismo esotérico Cristiano abarca una gran riqueza de tradiciones, incluyendo corrientes Gnóstica, Herméticas, Teúrgicas y Qabalísticas.

El Martinismo, si bien es una tradición independiente y única, ha reunido hilos conductores tomados desde las ya mencionadas corrientes de sabiduría.

Aquí se presentará un breve esquema de lo que es la Orden Martinista en su conjunto. En relación a los lineamientos de las tres diferentes ramas en sí mismas, un análisis más profundo es brindado en las secciones respectivas dentro de esta webpage.

Como Orden, o “cuerpo de enseñanzas e iniciaciones organizadas”, podemos rastrear la Tradición Martinista hasta la Francia pre-revolucionaria del siglo 18 y a la Orden de los Elus Cohens fundada por Martinez de Pasqually.

El comienzo: los Sacerdotes Elegidos.

Jacques de Livron Joachim de la Tour de la Casa Martinez de Pasqually nació en 1727, en Grenoble, France, y murió en 1774, en Haiti, a los 47 años. Su padre fue un reconocido Francmasón, y el poseedor de un Charter para fundar y operar logias Masónicas, otorgado por el príncipe Carlos Eduardo Estuardo, concediéndole el título de “Gran Maestro Delegado”.

Este Charter (Carta de habilitación), era heredable, y le fue dada a su hijo, a la edad de 28 años.

Martinez de Pasqually comenzó entonces a eregir uno de los primeros sistemas de altos grados Masónicos en Europa, expandiendo el hasta entonces sistema tradicional de tres grados de la Obra.

Pasqually nombró su Orden la “Ordens des Chevalier Macons Elus-Cohen de L’Univers” – La Orden de los Caballeros Sacerdotes Elegidos del Universo – y abrió la primera logia en 1754.

Esta Orden sobresalió en relación al común denominador de las otras Órdenes de su época, ya que Pasqually no interpretaba el mito clásico de la Francmasonería como un mero rito simbólico diseñado para el mejoramiento del hombre individual, sino afirmaba que el proceso subyacente apuntaba a una revelación más profunda y abarcadora acerca de la naturaleza del hombre, y su destino como ser espiritual.

Pasqually expandió esta noción a lo largo de un grupo de altos grados que él mismo escribió, apartándose del simbolismo y los trabajos de la Masonería tradicional, introduciendo, en su lugar, su propia filosofía, tal como está esquematizada en su único trabajo “Tratado de la Reintegración de los Seres en sus Primeras Propiedades, Virtudes y Poderes Espirituales y Divinos”.

En este masivo trabajo de sabiduría y visión interior, Pasqually interpreta las escrituras tal como él mismo las “aprendió de mis maestros”, tal como él lo describe.

Esta doctrina recibida expone las Escrituras para que sean leídas como una narrativa espiritual, describiendo cómo el hombre cayó de su morada, y cómo la Humanidad en su totalidad, continúa su descenso hasta que el ser humano, voluntariamente, se detenga a sí mismo y se esfuerce en retrazar su camino de retorno hacia el estado destinado para él, ayudado por fuerzas divinas, deseosas de ayudarlo a recuperar su legado.

Apartándose aún más del trabajo Francmasónico tradicional, este proceso no es solamente transmitido al aspirante a través de las iniciaciones, sino también a través del trabajo personal ritual, u operatorias teúrgicas (Theurgia – del Griego: Theo Urgos – trabajo de dios, o divino), a ser realizadas en solitario por cada Cohen individual.

Martinez de Pasqually murió durante su estadía en Port-au-Prince, Haiti, bastante abruptamente, a una temprana edad, sin haber sido nombrado formalmente como sucesor del Gran Maestro de la Orden. La perpetuación de sus enseñanzas dependía, por lo tanto, de dos de sus estudiantes más cercanos, elegidos con el título de S.I. (Superieur Jugés) del Souvereign Tribunal de la Orden.

Voie Cardiaque – El Camino del Corazón: Louis-Claude de Saint-Martin

El Marqués Louis-Claude de Saint-Martin, nació el 18 de Enero de 1743 en la ciudad de Amboise, France. Si bien nació dentro de la nobleza, nunca vivió en la riqueza, y durante la Revolución Francesa sufrió muchos pesares a causa de su título. No se sabe mucho acerca de su infancia, salvo que su madre murió cuando él era muy joven, y que se refiere a este hecho, en su autobiografía, como un suceso que dejó una profunda marca en su personalidad, así como una naturaleza extremadamente sensible. Su relación con su padre no fue de las mejores, y durante su perturbada juventud, comenzó muy tempranamente a realizarse preguntas tanto religiosas como existenciales, consumiendo febrilmente cada libro sobre filosofía religiosa que pudiera encontrar.

Para complacer los deseos de su padre, comenzó a estudiar abogacía, pero pronto descubrió que esta profesión no era adecuada para él. Saint-Martin despreciaba los privilegios jurídicos de los que disfrutaba la nobleza, y descubrió que sus estudios iban en contra de su propio carácter.

A pesar de su naturaleza filantrópica, renunció a su trabajo y se unió al ejército. Esas eran épocas en las que la carrera militar era una de las pocas opciones que tenían los hombres jóvenes sin fortuna personal, lo que le permitió no sólo viajar, sino también sostenerse económicamente. Adicionalmente, su posición como oficial le daba el suficiente tiempo libre para dedicarse en profundidad a sus estudios privados de religión y textos místicos.

Durante su tiempo de servicio en Lyon conoció a otros dos oficiales, Monsieur de Grainville, y al hermano de Honoré de Balzac, que eran discípulos de Martinez de Pasqually, y miembros de los Elus Cohens.

Sus dos nuevos amigos, reconociendo su devoción y potencial espiritual, presentaron al joven Saint-Martin a Pasqually, a quien el primero describe como su primer instructor y Maestro. El amor explícito de Saint-Martin por la humanidad, y su devoción religiosa, a su vez, convencieron a Pasqually que había encontrado un sostén valioso para la propagación del trabajo de los Elus Cohens. Después de una preparación y estudios rigurosos, Saint-Martin fue iniciado en la Orden hacia el fin de los 1760.

A Saint-Martin no le llevó mucho tiempo ser admitido dentro del círculo interno de Pasqually, lo que lo llevó a abandonar definitivamente la milicia para dedicarse enteramente al trabajo de la Orden, y transformarse en el confidente más cercano, y secretario a tiempo completo, de Pasqually.

Los Caballeros Benefactores: Jean Baptiste Willermoz

El tercer Personaje central dentro de los Elus Cohens, y de las épocas tempranas del movimiento martinista, amigo cercano tanto de Saint-Martin y Pasqually, fue Jean-Baptiste Willermoz, nacido el 10 de Julio en Lyon, Francia.

Fue educado en el Trinity College, y al finalizar sus estudios abrió su propio negocio de venta de seda, en 1754.

En 1767 conoció a Bacon de la Chevalerie, Gran Maestro Delegado de los Elus Cohen en París; al ser ambos francmasones comenzaron a sostener discusiones íntimas acerca del verdadero objetivo de la masonería. De Chevalerie presenta a Willermoz ante Pasqually, y el inportador de seda finalmente encontró lo que había estado buscando: un grupo intenso y devoto con opiniones claras acerca de lo que pretendían de la Masonería, y lo que yacía más allá de la Obra..

Willermoz era, más que Pasqually, una mente estructurada quien, a través de su extraordinaria dedicación y talentos organizativos, se aseguró que el asentamiento principal de la Orden estuviera firmemente establecido en Lyon, donde encabezó una logia que se expandió rápidamente.

Saint-Martin y Willermoz trabajaron juntos muy cercanamente, al punto que intercambiaban correspondencia con gran frecuencia cuando se separaban. Cuando Pasqually murió, sin embargo, sintieron que los Elus Cohens podrían no ser capaces de perdurar como Orden sin el tutelaje y la inspiración provistas por su Maestro en común. Ambos buscaron entonces asegurar las transmisiones de la Tradición Martinista dentro de dos caminos independientes, cada uno con su propia naturaleza, si bien continuaron siendo amigos íntimos por el resto de sus vidas.

El Camino Caballeresco de Willermoz:

Jean-Baptiste Willermoz vio la declinación de las Logias Elus Cohen, y comenzó su propia mission de rescate para incorporar sus enseñanzas dentro del rito Masónico Alemán:”Der Stricte Observanz”, el rito Masónico por excelencia de la época. Él denominó su addendum ”Chevaliers Beneficantes de la Cite Sante” – Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa, y le añadió dos clases secretas más conteniendo la esencia del Tratado de la Reintegración de los Seres de Pasqually.

Esta fusión tenía la intención de salvar las enseñanzas doctrinales de los Elus Cohens, pero abandonaba el trabajo ritual individual realizado por la Hermandad.

Willermoz recibió grandes elogios por sus planes revolucionarios, y durante la gran convención Masónica de Willhelmsbad en 1778, se decidió incorporar sus grados dentro de la Stricte Observanz.

Willermoz y sus adherentes retornaron a Francia para comenzar su trabajo, pero fueron interrumpidos por la Revolución Francesa, desbandando violentamente a todos sus amigos y colaboradores. Cuando los fuegos de la Revolución amainaron, la Stricte Observanz había sido disuelta como Orden en Francia, y los grados de Willermoz fueron, en su lugar, incorporados dentro del Rito Rectificado Escocés, el cual es todavía una orden Masónica viviente y activa dentro del Continente Europeo.

El Camino Interno de Saint-Martin:

Saint-Martin se sintió internamente alejado de la pesada naturaleza ritualística de los Elus Cohen, y comenzó a perseguir la misma doctrina, pero desde un punto de vista místico más tradicional, a través de la contemplación interna, la meditación y la oración.

Al finalizar un ritual que duró un día completo con su Maestro, se dice que Sain-Martin habría preguntado “¿Es todo esto verdaderamente necesario para alcanzar a Dios?”, a lo que Pasqually habría respondido, “No, pero debemos agradecer lo que tenemos.”

Su trabajo en solitario luego de la muerte de Pasqually lo llevó a su debut como autor. En 1775 publicó su primer libro ”Des Erreurs et de la Verite” – Acerca de los Errores y acerca de la Verdad – anónimamente, bajo el seudónimo “El Filósofo Desconocido”. En éste, Saint-Martin presenta veladamente la totalidad de las enseñanzas de su Maestro.

Tal como Willermoz había revelado las enseñanzas dentro de un sistema Masónico discreto, sólo abierto a los hombres, Saint-Martin ahora hacía lo mismo con el público general, usando términos sencillos, e imaginería bíblica bien conocida.

Este sería el inicio de lo que hoy se denomina “la Vía del Corazón” – Enseñanzas Martinistas Puras, desprovistas de toda la compleja ritualística y del contexto que tanto Pasqually como Willermoz consideraban necesario para comunicar sus mensajes.

Saint-Martín, a pesar de su deseo de anonimato, rápidamente se encontró en el centro de la atención de un amplio círculo de seguidores, que iban desde amigos y conocidos comunes, a la nobleza de Europa y Rusia.

En consecuencia, continuó escribiendo libros y enseñando en círculos cercanos, íntimos, tanto en la Francia post-revolucionaria como en las cortes del resto del Continente.

Con una postura radical para su época, Saint-Martin invitaba tanto a hombres como a mujeres dentro de estos círculos, y condensaba las ceremonias iniciáticas de Pasqually dentro de una transmisión simple, dada a aquéllos que probaran, principalmente a sí mismos, su ardiente deseo por la reintegración así como su buena voluntad.

El Rosacrucismo Ruso y el Martinismo en la Corte del Zar

Durante sus viajes, Saint-Martin se ganó la amistad de un nombre llamado Roldophe Salzmann, mientras vivía en Alemania. Salzmann hizo mucho por Saint-Martin, principalmente tanto la presentación de Saint-Martin ante la Alquímica  “Order des Ubekannte Philosophen” (Orden de los Filósofos Desconocidos) como también presentando al joven francés ante la Corte Rusa en 1790. En ella, Saint-Martin conoció muchos hombres y mujeres de la nobleza pertenecientes a la familia del Zar, y adoptó un gran número de estudiantes.

Entre sus nuevos amigos estaban el Príncipe Alexis B. Kourakine, el Príncipe Alexander Gallitzin y Nikolaj Ivanovich Novikov.

Nicolaj Novikov (1744–1818) fue un famoso Francmasón en la Rusia de esa época, y publicó muchos trabajos acerca del ocultismo, siendo uno de los más notables de todos, su extensa, en varios volúmenes, Enciclopedia de Masonería. Iniciado dentro de varias corrientes esotéricas, incluyendo entre otras, las dos nombradas anteriormente (la Ubekannte Philosophen, y la mejor conocida Orden Rosacruz de la ”Gold- und Rosenkreutz”), comenzó a promocionar una nueva Orden, que contenía tanto el Corpus Rosacruz que le fue legado por sus previos iniciadores, como así el material de los Elus Cohen a través de los intercambios iniciáticos de Saint-Martin con Kurakin. Este grupo era comúnmente conocido como los “Theoristas”, tomado del nombre del Segundo Grado dentro de la Gold- und Rosenkreutz.

Las huellas esotéricas de Novikov comenzaron a profundizarse y ampliarse, en tanto comenzó a incorporar más de los objetivos morales de la Orden dentro de la sociedad en general. La Historia lo recuerda por fundar y comenzar el primero de los hospitales públicos en Rusia, por publicar muchas revistas criticando la situación social de su época, y siendo el instigador intelectual del Iluminismo, llevando a la Madre Rusia a la par del academicismo del resto de Europa.

Este reconocimiento, así como su agenda social, captó la atención de Catalina II. Cuando la emperatriz llegó al trono, pronunció su displacer ante las tendencias reformistas de Novikov, y su miedo por la francmasonería la llevó a ordenar el arresto de Novikov y sus Hermanos, enviándolo a la Fortaleza de Schlusselburg en 1792.

El Príncipe Kourakine (1752-1818) no podia ser encarcelado por su posición como noble, pero fue exiliado.

Después de esta parodia, los Theoristas tuvieron que continuar su trabajo en grupos pequeños, secretos y aislados. Estos grupos eran a menudo restringidos al conocimiento sólo de los familiares más cercanos de los miembros de la Orden original, lo que causó que la Tradición sólo pueda ser retransmitida por ascendencia, o líneas familiares. Para nombrar algunas de estas familias, las más notables fueron los Arsenyev y los Chominskij. Los primeros, así como tal vez también los últimos, fueron iniciados dentro de esta corriente por el mismo Novikov el 12 de Diciembre de 1796, tan pronto como fue liberado por el hijo de Catalina, Pablo I. La familia Arsenyev y la familia de Chouminski se transformaron en los principales preservadores de lo que nosotros, de ahora en adelante, podemos denominar como la Tradición “Rusa”. Esta rama específica del Martinismo, de acuerdo con los rituales y enseñanzas que nos legaron, puede ser vista como un Martinismo Rosacruz y un Elus Cohen Rosacruz, debido a su gran influencia sobre los linajes y contenidos de los Theoristas.

Si bien el trabajo de la Orden en Rusia, fue desde entonces llevado a cabo siempre bajo gran stress debido a la opresión política, especialmente durante la Era Comunista de la Unión Soviética, estas ramas fueron preservadas intactas en Ucrania, y posteriormente en otros países de Europa Central, hasta nuestros días.

Interludium: Situación durante el comienzo de la Era Contemporánea

El Martinismo, ahora durante el comienzo del siglo 19, había tomado tres formas distintas: los Elus Cohen estaban prácticamente extintos, su fuego lentamente menguando en las manos de unos pocos individuos sin intención alguna de revivir la Orden sin Pasqually.

El Rito Rectificado de Willermoz continuó transmitiendo sus enseñanzas Martinistas dentro de los grados más altos del Rito Masónico, pero con un número decreciente de miembros dentro de los círculos donde se otorgaban.

El Camino Interno de Saint-Martin fue pasado, luego de su muerte, a través de sus libros, pero la verdadera iniciación, en el centro de su sucesión espiritual, fue llevada a lo largo de toda Europa en el corazón de ciertas familias, muchas de las cuales ya desconocían la fuente de la cual la misma provenía.

Emerge una Nueva Orden: El Primer Gran Consejo

El año es 1886, el escenario es nuevamente Francia, y un jovencito de apenas 18 años, llamado Gerard Encausse (Julio 13, 1865 – 25 Octubre 1916), conocido más tarde como el prolífico escritor esotérico Papus, es iniciado dentro de un linaje de la Vía del Corazón, por un pariente en su lecho de muerte.

Papus, muy entusiasmado por lo que había llegado a sus manos encuentra, por un golpe de destino, un igual en su misma situación, tres años menor que él: Augustin-Pierre Chaboseau (17 de Junio, 1868 – 2 de Enero, 1946). Chaboseau había a su vez recibido iniciaciones similares por parte de su tía. Juntos descubrieron que había otros en la misma situación, y que existían tanto discrepancias como carencias en las diferentes transmisiones que se les habían otorgado. Por lo tanto se ocuparon de reunir amigos, asociados e iniciados, para formar la Ordre Martiniste en 1886, la primera Orden Martinista que decide nombrar la tradición siguiendo los nombres de sus antecesores. El Linaje Ruso no llegó a Europa Central hasta los tempranos 1900, pero sobrevivió cono una rama separada del mismo árbol.

Papus eligió preservar la tradición de Saint-Martin dentro de un sistema iniciático de tres grados, sumando dos iniciaciones preparatorias para asegurar la validez del candidato antes de su acceso a los grados propiamente dichos, llamados Asociado e Iniciado.

También por primera vez dentro de la historia del Martinismo como Orden, ya no fue necesario ser hombre o francmasón para unirse, si bien algunas pocas excepciones habían sido hechas tempranamente tanto dentro de los Elus Cohen como dentro del Rito Rectificado.

La Ordre Martinist se expandió por toda Europa a un ritmo vertiginoso, estableciéndose en Alemania, la Unión de Suecia-Noruega, Dinamarca, Gran Bretaña e incluso los Estados Unidos. Pero todo se detuvo con la muerte de Papus en el campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial, sirviendo como médico de campo.

Su sucesor Charles Detrè, más conocido como Teder, llegó a liderar el Gran Consejo luego de la muerte de su Viejo amigo, y se hizo cargo de la Orden hasta su propia muerte en 1918. Una vez más, una Orden Martinista es abandonada sin un sucesor claro, ya en esa época muchos de los otros líderes también murieron en la Guerra.

Un miembro del consejo llamado Jean Bricaud se hace cargo de los asuntos de la Orden, y si bien mantuvo la Orden viva, también reinstauró la creencia arcaica de que el Martinismo debería restringido solamente a los hombres y Maestros Masones. Esto llevó a una escisión en la Orden, con un grupo bajo Bricaud en París, y otra rama en Lyon, manteniendo el espíritu de Papus y el primer Consejo. Esta fue una ramificación legítima, y no un cisma; como Iniciador Libre dentro de la Orden Martinista, uno siempre tiene la capacidad de formar una Orden propia. Los dos grupos ahora trabajan separadamente pero fraternalmente, y sostiene lo que es todavía una tradición venerable entre los Martinistas: reconocimiento amistoso de ideales y aspiraciones comunes, y momentos frecuentes de intercambio, con derecho a asistir a las reuniones e iniciaciones del otro grupo.

Actualmente se puede encontrar un multiplum de órdenes martinistas, debido a varias razones. Principalmente, por la dificultad o imposibilidad de contacto entre sedes en tiempos de guerra, y por la ramificación adicional creada por razones ideológicas y preferencias de formas.

Ordre Reaux Croix: Abarcando las Tres Ramas del Martinismo

La Ordre Reaux Croix fue fundada por Martinistas al ver la necesidad de reformar lo que el Martinismo se ha transformado en la actualidad, y entretejer las nuevamente entre sí las ramificaciones de la Tradición dentro de un basamento firme. Una constitución donde el antiguo misterio preservado por nuestros ancestros sea debidamente mantenido, alimentado y entregado a las generaciones futuras. Reunir las Tres Vias de Reintegración bajo una bandera, luchando por la liberación del hombre mantenido cautivo, y batallar contra las fuerzas de la oscuridad que alguna vez lo derrotaron.

En el santuario de la Ordre Reaux Croix las tres corrientes del Martinismo: las Vias Teúrgica, Caballeresca y Histérica, se reúnen para forjar un Candelabro: tres antorchas ardiendo en la oscuridad, brillando juntas con la misma luz, como siempre lo han hecho, iluminando el ardiente deseo de la Humanidad por la Reintegración.

Creemos que la doctrina auténtica y genuina de nuestros predecesores son la verdadera alma y espíritu del Martinismo, y que por lo tanto, ésta requiere un cuerpo saludable y apto para contener y transmitir su conocimiento y sabiduría. Por lo tanto, los ritos de antes, mantenidos en nuestra custodia, han sido re-trabajados para alcanzar dos fines:

Primeramente, re-establecer la tradición Cristiana Mistérica sobre la que fueron fundados en su forma original y sin “diluciones”, y

En segundo lugar, constituir a la O.’.R.’.C.’. como una entidad iniciática coherente y fluida, donde a las reliquias del pasado se les otorgue una nueva forma externa, que les permita conferir sus mensajes al hombre moderno.

Las Tres Antorchas del Candelabro:

La Voie Cardiaque (V.’.C.’.) está basada sobre las corrientes Martinistas tradicionales legadas a través de Papus y Chabosseau, y los linajes Rusos legados a través de Novikov. Utiliza un conjunto de rituales reformados, basados sobe la estructura tradicional de la Ordre Martiniste, pero re-imbuido con la esencia más temprana tomada desde Louis-Claude de Saint-Martin, y con los ritos y enseñanzas de la Tradición Rusa.

Los Elus Cohens (E.’.C.’.) alguna vez se desvanecieron en la historia, pero fueron legítimamente revividos a mediados de los años 1950, y son una rama viviente de la Orden, reformada de acuerdo con los rituales y manuscritos originales de las manos de Pasqually y sus estudiantes. Los Elus Cohen trabajan dentro de un sistema de Logia, donde el estudiante trabaja principalmente las operaciones de manera individual, o dentro de un grupo más pequeño. Este linaje se transmite a través de Robert Ambelain.

Los Chevaliers Beneficient De La Cité-Sainte (C.’.B.’.C.’.S.’.) de Willermoz se practica como un rito reformado, sin conexión alguna con sus fundamentos francmasones. En su lugar, partes de la Voie Cardiaque han sido elegidas para reemplazar el Trabajo Masónico de grados, y las Enseñanzas Secretas del los Grados superiores actualmente fermentan el rito en su totalidad. Este linaje Caballeresco también se transmite a través de Robert Ambelain.

“En su profundo interior, el hombre es sola y únicamente un Deseo de Dios, y en nuestro trabajo, la totalidad de nuestro Ser debe estar únicamente dedicada a la conciencia universal y perpetua de los Deseos de Dios”
Louis-Claude de Saint-Martin

Ordre Reaux Croix

La Ordre Reaux Croix

La Ordre Reaux Croix es traída a la existencia en 2002, en el aniversario 250 de la Fraternidad.

Por primera vez en la historia hemos logrado reunir las tres tradiciones vivientes bajo un mismo estandarte, y en consecuencia permitiendo que el hombre y la mujer de Deseo puedan perseguir su retorno a lo Divino a través de la manera que mejor se ajuste a su temperamento y naturaleza individual.

Cualquier tipo de admisión dentro de las tres ramas dentro de la Orden comienza en la Vía del Corazón (Voie Cardiaque), y después de un mínimo de dos años de estudio, las otras dos ramas están abiertas para que el estudiante pueda proseguir.

La Gran Logia de la Orden está situada en Noruega, y actualmente tiene jurisdicciones en Suecia, Canadá, Argentina, España e Inglaterra.

Las enseñanzas de la O.’.R.’.C.’. tanto existentes como futuras, están basadas directamente en las doctrinas de nuestros predecesores, y están en consecuencia transmitidas dentro de un vehículo simbólico Cristiano. Dicho esto, la Orden da la bienvenida a todos los hombres y mujeres de Deseo, de buena voluntad, con una creencia en un ser supremo, sin importar sus preferencias religiosas.

Estas enseñanzas son transmitidas de persona a persona, dentro de un Oratorio o un Templo, y todas las cuestiones en relación a nuestros trabajos se basan sobre el vínculo cercano entre Maestro y estudiante.

Nuestra tradición surge e incorpora linajes auténticos, así como material recibido, de los the Elus Cohens, C.’.B.’.C.’.S.’., Ordre Martiniste, y de los Martinistas y Theoristas Rusos.

Para aprender más acerca del Martinismo y la Ordre Reaux Croix, por favor lea la sección de Historia, o visite nuestra biblioteca.

“Las leyes de tu vida están dentro de ti: en aquella luz que brilla desde tu Ser, como una Imagen de Dios, no en libros escritos, que son meramente ídolos de los hombres”

“Guarda esta Luz, y nunca permitas que se derrame en palabras vacías. – Aquellos que firmemente cuidan sus palabras, cuidan sus pensamientos, cuidan sus sentimientos, y aquellos que así lo hacen, pueden regirse a sí mismos correctamente”

-Louis-Claude de Saint-Martin